Skip to main content

Actualizado el martes, 27 enero, 2026

Qué se revisa en una Inspección Técnica de Edificios (ITE) y cómo prepararse

La Inspección Técnica de Edificios (ITE) es un proceso obligatorio en muchos municipios de España para verificar el estado de conservación y seguridad de los edificios antiguos. Esta inspección periódica garantiza que la edificación mantiene las condiciones necesarias de seguridad, habitabilidad y salubridad, y ayuda a detectar desperfectos que puedan comprometer su uso seguro. En otras palabras, una ITE se asegura de que los propietarios cumplan con su deber de mantenimiento y rehabilitación del inmueble. Muchos propietarios se preguntan qué se mira en la ITE, es decir, qué aspectos examina exactamente el técnico durante esta revisión. A continuación, explicamos en detalle qué es la ITE, qué se revisa en ella y cómo preparar tu edificio para superarla con éxito.

¿Qué es la Inspección Técnica de Edificios (ITE)?

La ITE es una evaluación técnica minuciosa del estado de un edificio que debe realizarse cuando alcanza cierta antigüedad (normalmente 30, 45 o 50 años, según la normativa local) y luego de forma periódica. Su principal objetivo es garantizar la seguridad y habitabilidad de la construcción, obligando a reparar cualquier defecto grave y asegurando que se cumplen las exigencias legales vigentes. De hecho, la normativa estatal (Ley de Suelo de 2015) establece que el informe resultante debe al menos evaluar el estado de conservación, la accesibilidad universal y la eficiencia energética del edificio. En resumen, la ITE verifica los elementos críticos de la edificación – estructura, fachadas, cubiertas, instalaciones, etc. – y desde 2013 incluye también la expedición de un certificado de eficiencia energética y un estudio de accesibilidad en su informe.

Pasar la ITE con resultado favorable es fundamental: asegura que el inmueble sigue siendo seguro para sus habitantes y que cumple con las normas urbanísticas. Por el contrario, no pasarla puede implicar la obligación de realizar obras de rehabilitación en un plazo determinado e incluso sanciones económicas. En definitiva, la ITE es un mecanismo de prevención que protege tanto a los usuarios del edificio como al valor del patrimonio inmobiliario.

¿Qué se revisa en la Inspección Técnica de Edificios?

La ITE inspecciona todos los elementos visibles e instalaciones principales del edificio, ofreciendo un diagnóstico de su estado general. El técnico competente (arquitecto o aparejador) realiza una revisión visual y documental de la construcción, buscando deficiencias o daños que deban subsanarse. En términos generales, la ITE evalúa los elementos críticos de la construcción, como la estructura, las fachadas y las cubiertas, entre otros. Veamos cada apartado en detalle:

Fundación: Evaluación de la cimentación y su estado estructural

La cimentación es la base que transfiere las cargas del edificio al terreno. El inspector revisará si los cimientos están en buen estado, sin asentamientos excesivos ni grietas significativas. Se busca cualquier signo de debilidad, fisuras o degradación estructural en la base del edificio, ya que la estabilidad de toda la construcción depende de ello. Una cimentación dañada podría comprometer gravemente la seguridad, por lo que este es uno de los primeros puntos que se mira en la ITE.

Estructura, pilares y dinteles: Inspección de la estabilidad estructural

La estructura del edificio – compuesta por pilares, vigas, forjados y dinteles – es examinada cuidadosamente. El técnico comprueba que no haya fisuras, grietas, corrosión en armaduras u otros indicios de deterioro en estos elementos estructurales. Especial atención se presta a posibles deformaciones, oxidación en vigas metálicas o daños en pilares de carga, ya que cualquier defecto estructural puede suponer un riesgo para la estabilidad del inmueble. En caso de detectar daños importantes, se calificará como deficiencia grave a reparar urgentemente.

Techo: Detección de goteras y daños en el tejado

La cubierta o tejado es crucial para la protección frente a la intemperie. Durante la ITE se revisa que el techo no tenga goteras, filtraciones ni elementos sueltos. El inspector buscará tejas rotas o desplazadas, impermeabilizaciones deterioradas, acumulación de humedad o falta de estanqueidad frente a la lluvia. Un tejado en mal estado puede provocar infiltraciones de agua, con el consiguiente daño estructural y problemas de humedades, por lo que es vital asegurar su buen funcionamiento y drenaje (canalones limpios, sellados, etc.).

Revestimientos: Evaluación de paredes, pintura y materiales de acabado

Los revestimientos incluyen las fachadas y también los acabados de paredes y techos en el interior. En la inspección se evalúa el estado del enfoscado, la pintura, el yeso o estuco, así como aplacados o azulejos en fachada. Se buscarán fisuras en muros, desconchados, humedades, manchas o corrosión en elementos metálicos. Cualquier grieta preocupante en la fachada o desprendimiento de revestimiento que pudiera caer a la vía pública será considerado una deficiencia a subsanar por seguridad. Un buen estado de los revestimientos también indica protección frente a la humedad y durabilidad de la estructura subyacente.

Escaleras: Revisión de la seguridad y condiciones de las escaleras

Las escaleras y elementos asociados (barandillas, pasamanos) se revisan para comprobar que están estructuralmente en buen estado y son seguras para el uso diario. El inspector verificará que no existan escalones rotos, sueltos o desgastados, que las barandillas estén firmes y a la altura reglamentaria, y que las escaleras cumplan con las medidas de seguridad (por ejemplo, superficies antideslizantes, iluminación adecuada). Se atenderá a grietas en los tramos de escalera, daños por humedad en los peldaños o signos de desgaste excesivo que puedan suponer un riesgo de tropiezo o caída. Las escaleras son vías de evacuación en caso de emergencia, por lo que su buen estado es fundamental.

Apartamentos y almacenes: Inspección de espacios internos y posibles daños estructurales

En muchos casos, la ITE incluye también una inspección parcial de viviendas particulares, trasteros u otros espacios privativos dentro del edificio. El técnico puede solicitar entrar en algunos apartamentos o locales para revisar desde dentro aspectos que influyen en la estructura general. Se buscarán grietas en paredes interiores, techos combados, humedades o goteras provenientes de cubiertas o bajantes, señales de termitas u otras plagas, así como pintura descascarillada o manchas que evidencien problemas mayores. Este muestreo interno ayuda a detectar defectos que no serían visibles desde el exterior, asegurando que no haya daños estructurales ocultos ni problemas graves en las instalaciones particulares (por ejemplo, filtraciones de tuberías) que puedan afectar al conjunto del edificio.

Zonas comunes: Seguridad en áreas compartidas y prevención de riesgos

Todas las zonas comunes del inmueble (portal, pasillos, patios, ascensor, garaje, etc.) son examinadas como parte de la ITE. El inspector comprobará que estos espacios compartidos no presenten peligros evidentes para los ocupantes. Se inspeccionan, por ejemplo, los pasamanos y sujeciones en portales y escaleras, el estado del ascensor y su cuarto de máquinas (si es accesible), la ventilación de garajes, y la ausencia de obstáculos o riesgos de tropiezo en pasillos. Un foco importante es la seguridad contra incendios en las zonas comunes: se buscan indicios de peligro como cables sobrecargados, alargaderas indebidas, material inflamable almacenado en trasteros comunitarios, salidas de emergencia bloqueadas, etc.. También se revisa la señalización de emergencias y alumbrado de seguridad en los recorridos de evacuación. Todos estos elementos deben cumplir la normativa de seguridad vigente para garantizar la protección de los vecinos.

Entorno: Factores externos que pueden afectar al edificio

La ITE tiene en cuenta también el entorno inmediato del edificio. Esto significa que el técnico observará si alrededor del inmueble hay factores que puedan influir negativamente en su estado o en la seguridad de sus ocupantes. Por ejemplo, se fijará en signos de inundaciones previas en sótanos o planta baja (marcas de agua, bombas de achique), problemas de drenaje en el terreno circundante, arbolado cercano cuyas raíces puedan dañar la cimentación, o construcciones colindantes en mal estado que supongan un riesgo. También se inspecciona si hay infestaciones de plagas en la zona (como termitas en edificaciones de madera, colonias de palomas cuyos excrementos dañan la piedra, etc.) que requieran un tratamiento. Cualquier riesgo externo identificable – desde desprendimientos de laderas hasta vibraciones por tráfico intenso – será anotado para evaluar si puede afectar a la integridad del edificio.

Ayuda de los vecinos: Colaboración en la detección de problemas

En algunos casos, el inspector puede apoyarse en la colaboración de los vecinos del inmueble para completar la evaluación. Los residentes, al vivir día a día en el edificio, pueden aportar información valiosa sobre problemas no evidentes desde el exterior. Por ejemplo, pueden indicar si en ciertas viviendas hay humedades recurrentes, si alguna viga hace ruidos extraños, si se ha notado aparición de grietas nuevas tras una obra cercana, o cualquier otra incidencia. Esta “ayuda de los vecinos” permite señalar posibles problemas ocultos que el técnico quizás no pueda apreciar en una visita limitada. Por supuesto, el inspector luego verificará estas observaciones, pero la comunicación con la comunidad es importante para que la ITE sea lo más exhaustiva posible. La implicación de los vecinos en reportar desperfectos facilita su posterior reparación antes de que se agraven.

Requisitos para pasar la Inspección Técnica de Edificios (ITE)

Para aprobar favorablemente la ITE, el edificio debe cumplir una serie de requisitos básicos de seguridad y normativa. Si bien cada ayuntamiento puede tener matices en sus ordenanzas, en general se exige que:

Cumplimiento con la normativa local y permisos necesarios

El propietario o comunidad de propietarios debe asegurarse de que el edificio cumple con las normativas urbanísticas locales y dispone de todas las licencias o certificados obligatorios al día. Es recomendable informarse bien de las ordenanzas municipales relativas a la ITE, ya que pueden variar según la ciudad o comunidad autónoma. Tener en regla documentación como la cédula de habitabilidad, certificados de instalaciones (por ejemplo, certificado de gas o ascensor) y licencias de obras pasadas es importante para evitar contratiempos. De hecho, antes de la inspección conviene verificar que no haya expedientes pendientes por obras sin licencia u otras infracciones, pues podría influir en el resultado. En resumen, estar al día con la burocracia y la normativa local es el primer paso para pasar la ITE sin problemas.

Requisitos de eficiencia energética para aprobar la ITE

Desde 2013 es obligatorio incorporar en el informe de la ITE la certificación de eficiencia energética del edificio. Esto significa que, para superar la inspección, el inmueble debe contar con su Certificado de Eficiencia Energética (CEE) vigente, que evalúa el consumo energético y emisiones. No se exige alcanzar una calificación energética mínima para “aprobar” la ITE, pero sí se espera que el edificio cumpla las medidas básicas de ahorro de energía que la normativa actual impone (por ejemplo, aislamiento en cubiertas rehabilitadas, calderas eficientes si se han sustituido, etc.). Es muy recomendable que el edificio disponga de buen aislamiento térmico en fachadas y tejados, ventanas de doble acristalamiento y sistemas eficientes de climatización, ya que no solo mejoran la calificación energética sino que reducen gastos y mejoran el confort y la salubridad del inmueble. En definitiva, aunque la ITE no “suspende” un edificio por tener una letra energética baja, sí obligará a subsanar deficiencias como filtraciones de aire, humedades por falta de aislamiento o instalaciones obsoletas que desperdician energía, pues también afectan a la conservación del edificio.

Requisitos de seguridad contra incendios: detectores y extintores

Otro aspecto clave para pasar la ITE es que el edificio cumpla con la normativa vigente de seguridad contra incendios. Las comunidades de propietarios deben tener instalados y en buen estado los medios de protección contra incendios requeridos según la antigüedad y altura del edificio. En edificios residenciales es obligatorio disponer de extintores en cada planta o tramo de escaleras y realizar su mantenimiento anual, así como detectores de humo o alarmas antiincendios en zonas comunes (especialmente en garajes, cuartos de calderas o contadores). También se debe contar con alumbrado de emergencia y señalización de salidas de evacuación, puertas cortafuegos en trasteros o garajes, y mantener despejadas las rutas de escape. El inspector de la ITE verificará visualmente que existen extintores, detectores y señalizaciones y que no presentan evidentes signos de caducidad o deterioro. Por ejemplo, que los extintores estén cargados y con su precinto vigente, o que los detectores no estén desconectados. Si faltan equipos obligatorios o están inutilizados, constará como deficiencia grave a solucionar. Por tanto, antes de la ITE conviene revisar y, si es necesario, actualizar los sistemas contra incendios del edificio conforme al reglamento actual, garantizando la seguridad de todos los vecinos.

¿Cómo prepararse para la Inspección Técnica de Edificios?

Preparar el edificio con antelación es la mejor forma de asegurarse de que la ITE resulte favorable. Una preparación adecuada ayuda a identificar y solucionar pequeños problemas antes de la inspección oficial, evitando así sorpresas desagradables. A continuación, te damos algunos consejos prácticos para prepararse de cara a la ITE:

  1. Infórmate sobre la normativa local: Consulta las ordenanzas municipales y los requisitos específicos de tu localidad para la ITE. Saber con antelación qué aspectos son prioritarios para tu ayuntamiento te permitirá enfocarte en ellos y evitar sorpresas. Por ejemplo, algunas ciudades pueden exigir la instalación de ascensor si el edificio tiene cierta altura, o tener el IEE (Informe de Evaluación del Edificio) registrado antes de pedir ayudas públicas. Conocer las reglas del juego te ayudará a anticiparte a posibles problemas y corregirlos antes de la inspección.

  2. Realiza una pre-inspección con un profesional: Es muy aconsejable contratar a un arquitecto o aparejador para que haga una pre-ITE o inspección preventiva del edificio unas semanas o meses antes de la oficial. Este profesional revisará los puntos clave (estructura, fachada, instalaciones, etc.) y te entregará un informe de las posibles deficiencias encontradas. Así, tendrás la oportunidad de solucionar esos problemas (grietas, humedades, cables sueltos, etc.) con reparaciones o mejoras antes de que llegue la ITE de verdad. Una pequeña inversión en una pre-inspección puede ahorrarte mucho dinero y complicaciones a largo plazo.

  3. Revisa la estructura y fachadas: Haz un recorrido por todo el edificio, fijándote en grietas en paredes maestras, pilares y vigas, tanto en el interior como en la fachada. Si notas fisuras recientes o que han empeorado, consulta con un técnico para su reparación antes de la ITE. Comprueba también el estado de los balcones, terrazas, cornisas y barandillas exteriores: si hay elementos sueltos o con riesgo de desprendimiento, deben ser reparados o saneados de inmediato por seguridad. Una fachada limpia y en buen estado (sin desconchones ni elementos oxidados) causará una impresión favorable.

  4. Examina cubiertas y azoteas: Sube al tejado o azotea (tomando las debidas precauciones de seguridad) y verifica que no haya goteras, filtraciones ni tejas desplazadas o rotas. Limpia los canalones y bajantes de hojarasca y suciedad para prevenir atascos. Si el impermeabilizante de la azotea está agrietado o viejo, considera repararlo o sustituirlo antes de la inspección. Una cubierta en buen estado es esencial para evitar humedades, así que asegúrate de que no queden daños sin arreglar en esta zona crítica.

  5. Comprueba las instalaciones de fontanería y electricidad: Las instalaciones generales del edificio (tuberías de agua, desagües, red eléctrica, gas si lo hay) también forman parte de la inspección. Revisa que no haya fugas de agua visibles (p. ej., humedades bajo tuberías, goteos en llaves de paso) y que los desagües tragan correctamente. En cuanto a la electricidad, inspecciona el cuadro general de la comunidad y los contadores: ningún cable debería estar recalentado o en mal estado. Comprueba el funcionamiento de la iluminación en escaleras y rellanos, y sustituye bombillas fundidas. Si el edificio tiene instalación de gas comunitaria, asegúrate de tener pasada la revisión periódica obligatoria y de que no haya olores ni escapes. Cualquier anomalía en fontanería o electricidad debe ser atendida por un profesional antes de la ITE, tanto por seguridad como para evitar un informe desfavorable.

  6. Revisa los elementos comunes (escaleras, ascensor, portal): Realiza una inspección ocular de las zonas comunes. Recorre las escaleras verificando que los peldaños estén firmes, sin roturas ni desgaste excesivo, y que las barandillas estén bien fijadas. Si hay ascensor, comprueba que tiene su mantenimiento al día (normalmente visible en la placa interior) y funciona sin problemas. Observa puertas de portal, pasillos, suelos, el portero automático, etc., para confirmar que todo esté en buen estado y seguro. No olvides espacios como los garajes o cuartos de basuras: deben estar ventilados, limpios y sin acumulación de trastos que puedan ser peligrosos. Recuerda que la ITE también evaluará la seguridad y accesibilidad de estas zonas, así que vale la pena atender cualquier detalle (por ejemplo, colocar felpudos antideslizantes en la entrada, reparar cerraduras que no funcionan, eliminar obstáculos de los pasillos, pintar zonas comunes si están muy deterioradas, etc.).

  7. Presta atención a la fachada y las ventanas: La fachada es uno de los elementos más visibles y examinados. Asegúrate de que no haya grietas abiertas, ni riesgo de desprendimientos de revestimiento o molduras. Si alguna parte del enfoscado está suelta, contrata un saneado puntual. Revisa también las ventanas de las zonas comunes (y aconseja a los vecinos revisar las suyas): deben abrir y cerrar bien, tener sellados que no filtren agua y estar sin roturas de cristal. Unas ventanas antiguas con marcos podridos o sin aislar pueden penalizar la eficiencia energética del edificio; considera cambiarlas si es viable, empezando por las de escaleras o portal. Mantener la fachada y carpinterías en buen estado no solo ayuda en la ITE sino que mejora la estética y el aislamiento de tu edificio.

  8. Ten a mano toda la documentación del edificio: Antes del día de la inspección, recopila todos los documentos relevantes: los planos originales o de reformas, el libro del edificio (si existe), las licencias de obras y certificados de las instalaciones (ascensor, gas, electricidad), informes de mantenimientos realizados, el certificado energético, etc.. Entrega copias de esta documentación al inspector si las solicita. Disponer de un archivo completo y ordenado transmitirá seriedad y facilitará el trabajo del técnico, que podrá comprobar datos sin retrasos. Además, tener los certificados de mantenimiento al día (por ejemplo, del ascensor o caldera comunitaria) demostrará que la comunidad se ocupa activamente de la conservación, lo cual siempre es positivo de cara al informe ITE.

Seguir estos pasos te ayudará enormemente a superar la inspección sin contratiempos. En definitiva, preparar tu edificio antes de la ITE no solo te garantiza cumplir con la normativa, sino que contribuye a mantener la propiedad en óptimas condiciones a largo plazo. Detectar y arreglar a tiempo los pequeños desperfectos evitará que se conviertan en problemas mayores y más costosos. Y, sobre todo, una ITE favorable significa que tu edificio es seguro y está bien mantenido, brindando tranquilidad tanto a los propietarios como a los vecinos que lo habitan. ¡Más vale prevenir que curar, especialmente cuando se trata del hogar y la seguridad de todos!

Sandra González
Últimas entradas de Sandra González (ver todo)